Los Olivos de las Ánimas
El magnífico árbol de olivo, cuyo origen se cree en Asia Occidental y regiones como el sur del Cáucaso, encontró tras un largo recorrido y proceso de domesticación en el continente europeo, la entrada y un hospedaje perpetuo en el continente americano debido al proceso de colonización.
Durante este proceso el olivo fungió como uno de los elementos más importantes para el establecimiento de la cultura hispana tanto en alimentación (uso para la preparación de platillos gastronómicos de la tradición hispana) como en aspectos cotidianos (iluminación) y religiosos, lo que destaca su importancia en la encomienda de evangelización por parte de diversas órdenes religiosas, quienes fueron las encargadas del establecimiento de los primeros olivares en las colonias americanas.
La entrada de los olivos a américa data de 1524, mientras que el establecimiento de los primeros olivares se ubica alrededor del año 1531, en la que se creó una franja de dos kilómetros de longitud junto al lago de Xochimilco, y que fue el parteaguas para la extensión gradual del cultivo a diversas regiones óptimas del país, actualmente de dicho olivar nodriza persisten dos ejemplares; el parque de los olivos, en San Juan Ixtayopan y el olivar del proyecto Académico Las Ánimas en Santiago Tulyehualco.
Algunas investigaciones del reservo histórico documental del quehacer cotidiano y administrativo de Tulyehualco ha permitido identificar que los olivos de Las Ánimas no necesariamente pertenecen a los olivares antes mencionados, si no a la intervención de la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio (fundada en 1716), entre cuyas principales
actividades económicas estaban las de transformación y comercialización deolivo, para el financiamiento de las diversas labores religiosas.








